Cómo generar una excelente primera impresión

Cuando llega el momento de presentarse a una entrevista, en la cual se evaluará la capacidad o no para un puesto disponible, es importante tenes en cuenta una serie de factores que serán determiantes para el empleador. Para ello, es indispensable contar con las herrmientas y la preparación para enfrentar la cita de la manera más exitosa posible.

“La primera impresión es la que importa”, aseguran muchos, y lo cierto es que solo hay una oportunidad de hacerlo, y si se está en un ambiente o en una situación competitiva, lo mejor es explotar al máximo este recurso. Generalmente, uno se expresa, pero no sólo mediante el uso de la palabra, ya que uno en sí mismo es un conjunto de símbolos que ayudan a formar un concepto global. Siempre es indispensable, saber destacar los aspectos que uno cree pueden ayudar a avanzar en el propósito.

En primer lugar, se debe tener en cuenta a la hora de ir a una entrevista de trabajo, o similar, la vestimenta que se llevará. Esto no incluye únicamente la ropa, sino también accesorios, presencia y condiciones adecuadas de ésta vestimenta en correcta limpieza y estado, y que, por supuesto, se adapte a la hora del día, la situación, y el puesto al que se aspira.

Para esto, se recomienda en las mujeres un atuendo formal que se puede componer de; un traje o falda y chaqueta en colores de alta autoridad, blusa de color liso (blanco o pastel claro), zapatos clásicos, medias de color natural, alhajas clásicas y un bolso, cartera o maletín, siempre con un maquillaje sutil. En el caso de los hombres, en la vestimenta también se recomienda un traje en color de alta autoridad, camisa blanca o pastel claro, corbata liso o foulard, zapatos negros de cordón, medias negras, cinturón negro y reloj formal.

En ambos sexos, es necesario saber cómo y cuándo usar los accesorios. Si es un pañuelo, cinturón o cartera, se puede utilizar un color más llamativo para darle un toque distinguido. En lo que respecta a la bijouterie, para las mujeres se recomienda que el par de aros que se utilice sea igual, procurar en reuniones de trabajo evitar símbolos que connoten una determinada inclinación hacia una religión o grupo. Se debe intentar que la bijouterie sea neutra.

En lo que respecta a los hombres, no está bien visto ningún tipo de aro, se recomienda cabello corto, si se cuenta con barba o bigotes, deben estar muy bien mantenidos y pulcros. Se perfila hoy en día una alta significación a la calidad del reloj, ya que connota lo valioso del tiempo.



En segundo lugar, el lenguaje corporal es otro indicador determinante, y para que esto pueda jugarnos a favor, es por esto que importante tener en cuenta el idioma de los gestos. Los estudios sobre el lenguaje corporal analizan las emociones que se transmiten a través del movimiento, puede ser la expresión facial, el movimiento de los ojos, las manos, piernas, pies y cuerpo en general. De esta manera, la postura expresa las actitudes y sentimientos de las personas, es por esto que comunicarse a través del cuerpo, y conocer lo que expresa el lenguaje corporal, ayuda a aprender más sobre uno mismo, a mejorar las relaciones con los demás y a saber que tipo de persona se tiene delante, es importante que saber que entre el 55% y el 70% de la comunicación humana no es hablada.
Así, el lenguaje corporal en la comunicación en el caso de riesgos o crisis es un factor importante y muchas veces decisivo, especialmente cuando los voceros deben transmitir un mensaje y demostrar congruencia entre la información oral y su lenguaje corporal, pues sólo de esa manera podrá ser efectivo el mensaje.
Esta toma de conciencia del lenguaje corporal, es a menudo lo que nos abre a las relaciones personales y puede ser el secreto que permite a tantas personas manejar a otras. Algunas personas parecen tener la capacidad de interpretar el lenguaje corporal y manipular a la gente con sus cuerpos tanto como con sus voces. La conciencia del lenguaje corporal del otro y la capacidad de interpretarlo crean la conciencia del propio lenguaje corporal y propician un mayor autocontrol y procesos más eficaces de comunicación. En palabras más sencillas, uno es un transmisor.

El movimiento de las manos está estrechamente relacionado con las emociones. Los ojos significa unión e influencia, y su mirada puede tener una función cognoscitiva, controladora, reguladora o expresiva. En el caso del rostro en general, es importante como apoyo en el significado del mensaje. La expresión del rostro muestra diferencias importantes en el significado del mensaje. Si deseamos enviar un mensaje cálido o positivo, lo apoyamos con una sonrisa amable. Si se trata de un mensaje serio, mostramos una expresión grave o solemne.

Con los movimientos de la cara también podemos manifestar las emociones más profundas o superficiales. Si hay algo que resulta desagradable, lo reflejamos con una expresión dura o airada. Por otra parte, la felicidad se expresa con un cambio gestual y con una movilidad suave de los músculos faciales. El enojo se manifiesta con los músculos tensos y rígidos.

Este aspecto del lenguaje corporal es muy importante, ya que con el rostro revelamos pensamientos, sentimientos, emociones, actitudes hacia personas, ideas o hechos. Además, muchas personas nos interpretan o enjuician como resultado de esas expresiones.
Es por esto que se dice que el lenguaje de los gestos es muy revelador, y es mas fácil interpretarlos en personas jóvenes porque con el paso de los años los gestos de los adultos se vuelven más elaborados, si nos fijamos en los niños, podremos comenzar a aprender este alfabeto básico y eso ayudará a saber lo que significan algunos de los gestos más habituales.
Para citar algunos ejemplos: Entrelazar los dedos, denota autoridad. Dar un tirón al oído muestra inseguridad. Mirar hacia abajo, demuestra que no se cree en lo que se escucha. Frotarse la manos o golpear ligeramente los dedos son signos de impaciencia. Sentarse con las manos sosteniendo la cabeza por detrás, demuestra seguridad en sí mismo. Inclinar la cabeza, es indicador de interés. Mantener la palma de la mano abierta, denota sinceridad, franqueza e inocencia. Al caminar erguido, se aparenta confianza y seguridad. Jugar con el cabello, indica falta de confianza en sí mismo. Comerse las uñas, es un indicio de nervios e inseguridad. Cuando la cabeza descansa sobre las manos o al mirar hacia el piso, se manifiesta aburrimiento. Unir los tobillos, significa aprensión. Caminar con las manos en los bolsillos o con los hombros encorvados, indican abatimiento. Poner las manos en las mejillas, muestra evaluación y al frotar los ojos, se manifiesta una sensación de dudas.

Para mejorar el aspecto y dar una excelente impresión se recomienda el correcto uso de las manos. Siempre utilizar los ojos para transmitir. Al sentarse, hacerlo adecuadamente y controlar los gestos que puedan demostrar un estado de impaciencia o inseguridad. También es importante tener cuidado con los objetos que se manipulan y el manejo de los labios.

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