Tejas que decoran algo más que los tejados

Partimos de la teja curva clásica para pintar, decorar con relieves o incluso construir un paragüero. Y es que estas pequeñas piezas de barro son simples y versátiles, las mejores características para convertirse en base de una manualidad.

En Eliceo nos gusta proponeros materiales y técnicas para hacer manualidades. Las hemos hecho con fieltro, con arcilla polimérica, con telas o con plastilina. Hasta el momento casi siempre de materiales concretos, lo cual nos da mucha libertad. Pero hoy vamos más allá y tomamos como punto de partida un objeto. Para ser más exactos, una teja. O varias, por supuesto. Tampoco nos calentaremos mucho la cabeza: nos basta con la teja curva clásica, ya sea en sus variantes más o menos larga, o más o menos estrecha. Según su naturaleza y nuestras intenciones, algunas de las propuestas a explotar son las siguientes.

Nunca más volverá a parecer la misma

Tejas pintadas, todo un clásico

La técnica no tiene mucho secreto. Basta con limar y limpiar bien la teja, pintarla de blanco como base y dejar volar la imaginación, ya sea con pinturas o incluso con rotuladores. Si por lo que sea decidimos crear nuestro dibujo directamente sobre la teja, hay que tener en cuenta que el barro absorberá la pintura y los colores quedarán de un tono más claro. Sea como sea, una vez acabada nuestra creación, con un par de capas de barniz la mantendremos fija para siempre.

Los más lanzados pueden optar por los relieves con pasta de modelaje o por aplicar el decoupage, muy apto para para estas manualidades y más sencillo. En cualquiera de los casos, la cola será nuestra gran aliada. La gracia de una pintura o decoración sobre teja es que la forma encorvada de la misma le dota de cierto aspecto de panorámica. También puede simular una estructura de planta circular, como un faro o un molino. A la vez, sus características la hacen muy apta para su colocación sobre un mueble o colgada en la pared.

La teja como punto de partida

Una teja en horizontal, con algunas flores encima y una vela en uno de los extremos. Y ya tenemos un centro de mesa. Es tan fácil que no alcanza ni la categoría de manualidad. Más bien se trata de aprovechar un elemento barato y a mano para darle una utilidad distinta. Aunque también se puede ir más allá. Tomando una o varias tejas como punto de partida, se pueden construir nuevos objetos. Es el caso de esta artesana de Zaragoza, que con un par de tejas y mucha imaginación ha elaborado un paragüero.

Como vemos, lo único necesario para hacer manualidades con tejas es el instinto creativo y, eso sí, unas manos habilidosas. Por lo demás, este elemento constituye una base perfecta sobre la que muchas aficionados a estos temas ya se han atrevido a trabajar. E aquí algunos ejemplos e ideas más:

Museo de tejas decoradas
Foro con varias técnicas de decoración de tejas

Fotos: tejas por Paul Lowry en Flickr.com y Graciela Cobas en artelista.com.

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