Qué hacer después de terminar la carrera universitaria

Una vez finalizada la titulación universitaria, llega el momento de plantearse la temida pregunta:¿seguir estudiando o empezar a trabajar? Si no tienes claro tu siguiente paso, apúntate estos consejos para planificar tu futuro laboral o académico para el próximo curso.

graduados

Los estudiantes universitarios pueden escoger entre dos opciones una vez han superado su formación superior básica: ampliar los años de estudio al cursar un máster universitario o dar por fin el salto al mercado de trabajo. Los alumnos que escojan la primera opción podrán disfrutar de una prórroga más, posponiendo su entrada al mercado laboral. En cambio, los estudiantes que prefieren empezar su vida laboral tienen por delante muchas dudas e incertidumbre al empezar una etapa nueva en la que ya no tienen el control absoluto de su futuro; y todo ello con el telón de fondo de tener que buscar un empleo.

En el mercado de trabajo actual, disponer de una carrera universitaria no siempre implica acceder a un empleo de calidad de forma de forma inmediata y mucho menos en un puesto de trabajo acorde a lo estudiado. Las empresas demandan conocimientos y habilidades más allá de los adquiridos en la titulación universitaria, por lo que acceder a un puesto de trabajo a veces requiere acceder a un puesto más bajo o hacer prácticas para paliar estas carencias. Con todo, muchos egresados universitarios se sienten perdidos y sin tener demasiado claro qué hacer ahora que la etapa dedicada al estudio ha terminado.

Si tu te encuentras en esta situación y dudas sobre si lo mejor es continuar formándote con un máster, internacionalizar tus estudios o empezar a buscar un trabajo en tu sector, puedes tomar nota y aplicar estos consejos para decidir tu futuro:

Planifica tu futuro: ¿necesito estudiar más?

En el momento en el que eliges tu carrera universitaria ya estás haciendo una planificación de tu futuro a largo plazo, definiendo tus intereses y los campos profesionales en los que puedes trabajar al formarte en esa carrera. A medida que avanzas de curso acabas definiendo tus intereses y aquellas salidas profesionales que más te llaman la atención. Es muy posible que en tu último año ya tengas una idea más o menos precisa de la trayectoria profesional que te gustaría tener; aunque todavía es habitual no tener muy claro de qué quieres trabajar.

En este caso, es recomendable que hagas una búsqueda de información sobre las áreas o especializaciones relacionadas con tu titulación, así como de las demandas del mercado laboral. Es decir, para trabajar en aquella área que te interesa quizás debes continuar con tu formación o realizar prácticas laborales para poder adquirir las habilidades y destrezas solicitadas por los empleadores. La información sobre las salidas laborales también te ayudará a descubrir opciones de trabajo que no sabías que existieran.

Con todo, los entendidos en la materia aconsejan tomarse un plazo de tiempo razonable para hacer una evaluación de nuestro futuro y decidir el siguiente paso a hacer. Para hacer esta reflexión debes tener en cuenta el potencial propios del que dispones y las características de la carrera que has estudiado, los intereses personales, las demandas del mercado laboral en el sector de tu posible trabajo y otras circunstancias personales como los recursos económicos disponibles, la posibilidad de estudiar o hacer prácticas en el extranjero o matricularse en estudios complementarios a los de la titulación.

Desarrolla tus habilidades no académicas

Una vez que tengas claras cuáles son las demandas del mercado de trabajo en tu área de especialización, es necesario entrar a valorar seriamente si es necesario para ticontinuar formándote o ya puedes acceder al mercado laboral. En función del puesto de trabajo al que aspires o el área de empleo en la cual quieras incorporarte en un futuro deberás decidir si requieres más conocimientos y aptitudes a las que ya has adquirido durante tu formación anterior o si ya estás preparado para acceder al empleo con las garantías que tu quieres.
Los entendidos apuntan que seguir estudiando es una forma de ir incorporando nuevos conocimientos más especializados dentro del ámbito de trabajo que se quiere ocupar en un futuro, pero también destacan una vía de ganar experiencia a través de la realización prácticas laborales. Disponer de conocimientos prácticos y experiencia en puestos de trabajo del sector es importante para incorporarse con éxito al mercado laboral. Por último, los expertos aconsejan no limitarse únicamente a la formación universitaria básica o titulación, sino que apuntan que es necesario ampliar las habilidades (o reducir carencias) en materia de idiomas, manejo de programas informáticos o formación complementaria para acceder al mercado de trabajo.

¿Emigrar? Valora tus opciones antes de lanzarte a la aventura

Los estudiantes que concluyen sus estudios universitarios tienen muy claras las dificultades para encontrar un puesto de trabajo en el sector estudiado, en la mayoría de casos, se ve como algo imposible de lograr dentro de las fronteras. Por ello, los egresados universitarios suelen plantearse un futuro en otro país para ampliar su formación o encontrar un puesto de trabajo “de lo estudiado”. No obstante, antes de lanzarse a la aventura debes plantearte si es la mejor opción para ti o la única posibilidad de acceder al mercado laboral.

La idea de emigrar es habitual entre la población joven, sobre todo entre los jóvenes con una formación superior que ven muy escasas o inexistentes las posibilidades de acceder al mercado laboral de España. Antes de hacer las maletas, debes tener en cuenta los problemas y dificultades propios de instalarse en otro país antes de tomar la decisión definitiva, también tienes que hacer un ejercicio de reflexión y valorar tus circunstancias personales y los recursos económicos de los que se dispone antes de dar el gran salto.

Otro punto que puedes llevar a cabo en tu meditación sobre tu futuro al término de la carrera universitaria consiste en revisar las ofertas de empleo de tu campo de estudios, asó como las empresas extranjeras en la que nos gustaría trabajar. Disponiendo de esta información, seremos capaces de evaluar la demanda de profesionales como nosotros en un determinado país o región. Al conocer el perfil profesional más demandado por las empresas podremos valorar las posibilidades de éxito para encontrar empleo fuera de nuestras fronteras o si es necesario continuar la formación académica o mejorar el dominio de idiomas antes de abandonar el país.

Poner el primer pie en el mercado laboral

La formación universitaria no se reduce exclusivamente a una carrera; las universidades disponen de estudios superiores más especializados como los másteres y doctorados, que nos permitirán especializar nuestros conocimientos. Sin embargo, tanto los estudiantes que tienen unos estudios como otros sólo disponen de una salida: trabajar. Por ello, es importante hacer una primera aproximación al mercado laboral al término de su titulación, independientemente de sus planes de futuro más próximos.

Los responsables de recursos humanos de empresas insisten en que los universitarios deben intentar incorporarse al mercado laboral nacional o extranjero una vez terminada su titulación, bien sean en forma de prácticas laborales o un empleo. Sobre la importancia de este primer contacto laboral, explican que desarrollar un trabajo en el ámbito estudiado permite ir adquiriendo experiencia, para después acceder a un mejor puesto de trabajo.

Acceder al mercado laboral para adquirir experiencia profesional implica que hemos de destacar por encima de otros de candidatos al puesto de prácticas o empleo, muchas veces, teniendo currículos académicos muy parecidos. Para ello, los expertos hacen hincapié en la necesidad de elaborar una buena carta de presentación y redactar un currículo donde podamos hacer brillar nuestras aptitudes y talentos personales más que los cursos estudiados. La falta de experiencia laboral previa de algunos estudiantes puede maquillarse al destacar cualidades adquiridas en los años de estudio, como la capacidad de trabajar en equipo, el manejo de programas informáticos o las ganas de aprender cosas nuevas.

Asimismo, también es recomendable hacer destacar aptitudes más allá de la formación académica y la experiencia laboral para un primer acceso al mercado de trabajo. Contar con una experiencia Erasmus o formación en el extranjero, haber realizado labores de voluntariado u otro tipo de experiencias colaborativas demuestran que somos personas con un perfil de liderazgo, autonomía o trabajo en equipo. Precisamente, todas estas características muy valoradas por las empresas y podemos haberlas desarrollado por nuestra cuenta.

Imagen: violey

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