Qué es el Coaching ontológico

Adaptarse a los cambios y nuevas realidades empresariales y laborales suele necesitar de un cambio de punto de vista que sólo se alcanza por medio de un coaching bien dirigido.

Coaching Ontológico para abrir nuevos puntos de vista

El Coaching no ha perdido vigencia a pesar de la crisis, si bien es cierto que son menores los esfuerzos que se dedican a este área, las empresas que ya han realizado sus recortes de personal y optimizado sus plantas, necesitan, nuevamente, de la intervención de los coachers.

El coaching tiene una importante base filosófica y científica; sus raíces se pueden encontrar en autores tales como Heidegger, Austin, Searle, Flores, Spinoza y Maturana; pero en la práctica y, especialmente aplicada al mundo empresarial / laboral, podemos decir que se trata de la obtención de resultados a través de las decisiones, pero enfocándonos en éstas últimas como objeto del trabajo, pues éstas nacen de la forma en que vemos el mundo y a nosotros mismos.

Podemos decir que el coaching ontológico trabaja en el dominio del ser, generando cambios en el tipo de observador que la persona es. Cuando la persona identifica y aplica los cambios (con ayuda del coach), su perspectiva se amplia y aparece un nuevo observador que se siente capaz de tomar acciones diferentes y, en consecuencia, diferentes resultados.


Así es que nos referimos a cambios «ontológicos» en la persona y en sus paradigmas, en sus patrones de interpretación y en la forma en que analiza las cosas.

Este tipo de coaching se distingue de otras pues se trata de una disciplina profesional emergente en la cual se da asistencia a las personas en forma individual o grupal y se las motiva y acompaña para que sean ellas mismas las que puedan conseguir resultados por sí mismos.

La función del coach queda limitada a la asistencia en pos de lograr los resultados declarados por la misma; de esta manera, el resultado del coach se refleja directamente en los resultados de la persona o grupo asistidos.

Es por todo esto que el coach utiliza el lenguaje verbal y corporal para manifestarse; por medio de escuchar y hablar se logra la relación entre el coach y la persona y se facilita la concreción de los resultados.

La relación y la confianza son primordiales, pues aquí no se enseña, dirige ni aconseja; cosa muy diferente a otras disciplinas donde se transmiten conocimientos o formar de operar.

El trabajo del coach se limita a escuchar los objetivos del asistido; observar sus acciones; detectar qué necesita para conseguir los resultados que declara querer alcanzar; Diseña conversación para alinear sus acciones con su compromiso; Asiste en la búsqueda de resultados hasta que los mismos son conseguidos por el asistido.

Fuente: Mujeres de Empresa

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