¿Qué consecuencias tiene la reválida propuesta por el PP?

Las pruebas de reválidas propuestas por el Gobierno del PP tienen efectos diferentes en cada etapa educativa en la que se apliquen. Los alumnos de Primaria deberán superar con éxito la reválida para proseguir sus estudios, menos en el caso de haber repetido ya un curso. Los estudiantes de la ESO realizarán un examen distinto en función de si quieren cursar FP o Bachillerato.
En cambio, el mayor reto lo experimentarán los estudiantes de Bachillerato, puesto que la reválida servirá para obtener su título y como substituta parcial a la Selectividad, puesto que las Universidades podrán realizar más pruebas para dejar acceder a los alumnos a la Universidad.

El Gobierno ha propuesto, este pasado viernes, realizar una prueba a nivel nacional al finalizar cada etapa educativa. La ‘revalida’ determinaría el nivel alcanzado por los estudiantes y la calidad de la enseñanza. Pero no se trata de una prueba sin más, puesto que suspender la reválida podría conllevar que el alumno repitiera el curso y tuviera que volver a examinarse del examen de nivel. Sin embargo, ¿qué efectos tiene en cada etapa?

Estudiantes realizando un examen

Estudiantes realizando un examen

Educación Primaria

El Gobierno quiere instaurar una reválida al final de todas las etapas educativas, es decir, exámenes nacionales externos que han de pasar todos los estudiantes para poder cursar la siguiente etapa. En Educación Primaria, los niños que no superaran con éxito los conocimientos mínimos en las materias básicas como matemáticas o lectura, deberían volver a estudiar sexto curso. Sin embargo, los alumnos que ya hubieran repetido alguno de los cursos y suspendieran la prueba podrían pasar a la siguiente etapa educativa, secundaria, con una notificación para que recibiera apoyo escolar.

Educación Secundaria

La nueva educación secundaria planteada por el Gobierno del PP es que los estudiantes obtendrán su título al aprobar todas las asignaturas de 4ª curso, sinónimo que el aprendizaje se ha realizado de forma progresiva y correcta. No obstante, aquellos jóvenes que quieran continuar con su vida educativa deberán hacer la reválida.  Sin embargo, los alumnos con un máximo de dos asignaturas suspendidas podrán presentarse.

Otra de las particularidades de la propuesta del PP es que las pruebas de reválida se adelantan a un año antes de finalizar la etapa, en tercer curso de la ESO, para hacerlo coincidir con el momento en el que los alumnos deberán decidir si proseguir sus estudios en una FP o en bachillerato. “Estamos marcando un camino distinto para que la elección se anticipe como mínimo un año”, señaló Wert. Por ello, no todos los alumnos de la ESO realizarán los mismos exámenes. Habrá dos exámenes de reválida distintos: uno para aquellos que quieran estudiar Formación Profesional y otro para los que quieran cursar estudios de bachillerato.

Bachillerato

La propuesta de reválida en bachiller, muy similar a la diseñada por el Gobierno de Aznar, supondría la eliminación de los exámenes de la Selectividad para acceder a la universidad. Mientras que las Pruebas de Acceso a la Universidad son independientes de la obtención del título de Bachiller, el aprobado en la prueba de reválida sería requisito necesario para obtener el graduado y también para poder optar a cursar estudios universitarios. En caso de suspender, los estudiantes deberían aguardar un año más para conseguir superarla con éxito.

Sin embargo, los exámenes no terminan en la reválida. El Gobierno del PP propone que cada centro universitario pueda realizar una prueba específica para determinar el acceso a las carreras, un procedimiento similar al que realizan las facultades de Bellas Artes. Estos exámenes específicos de cada universidad podrían abarcar desde una prueba de conocimientos o una entrevista personal hasta ningún tipo de prueba.

Foto: Universidad Catolica de Chile en Flickr.

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