Prevención de la anorexia y la bulimia

Los desordenes alimentarios suelen presentarse con mucha frecuencia en los adolescentes. La bulimia y la anorexia son dos de los más comunes. De tal modo, resulta indispensable conocer cuáles son los signos de alarmas más habituales en chicos con dichas patología, para así poder identificar el problema y solucionarlo lo antes posible.

Los adolescentes, quienes se encuentran en una etapa de su desarrollo muy vinculada a los cambios físicos, emocionales y sexuales, son una población muy sensible a posibles trastornos de alimentación. Las razones son realmente muchas, algunos piensan que tiene que ver con que el mensaje que llega desde los medios de comunicación, asociando un aspecto físico ideal, con una imagen de autocontrol, atractivo, inteligencia y éxito. Y otros que piensan que el problema viene por otro lado. Independientemente del motivo, la realidad es que existen muchos casos de trastorno alimentario en adolescentes.

Prevención de la anorexia y la bulimia

Para entrar en tema diremos que los trastornos de alimentación son aquellos que se caracterizan por presentar alteraciones graves en la conducta alimentaria,  siendo los más frecuentes los de bulimia y anorexia. Justamente de estas dos patologías hablaremos hoy.

Como se suele decir, mejor que curar es prevenir, y teniendo en cuenta que la bulimia y la anorexia son dos temas que abarcan muchísimo, lo que haremos hoy es centrar nuestra atención en la forma de prevenir estas dos patologías. Detectar rápidamente y prevenir la anorexia y la bulimia son herramientas fundamentales para evitar que estos trastornos alimenticios continúen desarrollándose.

¿Cómo hacer para prevenir? La mejor forma es identificando que existe el problema. Para ello tenemos que tener conciencia sobre cuáles son los signos de alerta que sirven para darse cuenta del problema. Algunos de ellos son:

  • Pérdida de peso llamativa o delgadez extrema.
  • Encontrar excusas para saltarse comida.
  • Comportamientos alimenticios inusuales, aplicación de ritualismo al comer.
  • Preocupación inhabitual para su edad en los resultados escolares; cree que los resultados nunca son lo bastante buenos.
  • Extrema sensibilidad a la crítica.
  • Preocupación inhabitual por los cambios en la rutina; poca flexibilidad y adaptabilidad.
  • Tendencia a ser perfeccionista.
  • Comunicación cerrada; tendencia a la excesiva corrección y educación para su edad. Puede estar tenso o muy animado.
  • Preocupación inhabitual por su aspecto físico, excesivo aseo.
  • Abandono de amigos y actividades; inmersión poco habitual en una actividad específica excluyendo otras.
  • Amenorrea. Puede confundirse fácilmente con irregularidades del ciclo normales en esa edad.
  • Comportamientos inusuales o compulsivos, especialmente los relacionados con la comida.
  • Cambios de temperamento.
  • Comportamiento muy controlado, capaz de ocultar sus sentimientos.
  • Conversa demasiado sobre el peso o el aspecto físico, suyo o de otros.
  • Tolera mal a los demás.
  • Baja autoestima.

Si algunos de estos síntomas aparecen en un joven adolescente lo primero que se debe realizar es consultar a un especialista. Luego será tiempo de enseñarles que existen distintos tipos de cuerpos y pesos, de hacerles entender el peligro de las dietas incontroladas, etc. Siempre en complicidad con el profesional a cargo.

La bulimia y la anorexia están muy vinculadas a la mala comunicación, la autoestima y la poca confianza en uno mismo. Es por eso que también será fundamental incentivar cada uno de esos aspectos para evitar que dichas patologías continúen creciendo.

Fuente: enbuenasmanos
Foto: Bulimia por S4n7Y en Flickr

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