Modelando porcelana fría

Como en otras ocasiones, en eLiceo os queremos proponer una manualidad para hacerla con niños y niñas, de todas las edades, tanto en casa como en los centros educativos.

Vamos a hacer y trabajar con porcelana fría (también se le conoce como pasta francesa).

¿Qué es la porcelana fría? Es una masa, con una consistencia parecida a la de la plastilina, con la que se puede trabajar exactamente igual que con la plastilina o que con la arcilla. Con la ventaja sobre la primera, de que el trabajo es perdurable y con la ventaja sobre la segunda de que no necesita horno, pues el secado del producto final se hace en frío. Es bastante más limpia, además, que la arcilla y es fácilmente moldeable. Estas cualidades hacen que los niños puedan trabajarla con facilidad, pues simplemente, viene a ser una sustituición de la plastilina por este nuevo material.

La pasta en sí, la podemos encontrar en cualquier comercio del ramo de manualidades, en algunas zonas, incluso, las podréis encontrar ya coloreada, no obstante, si os decidís por comprarla, mejor que adquiráis color blanco, más abajo os indicaré qué fácil se tiñe, de esta manera, el color va a ser siempre justo el que vosotros queráis.

Pero existe otra posibilidad: que vosotros la hagáis. Si es esta la decisión, este trabajo es para un adulto o para los adolescentes de la casa, sobre todo si son aficionados a trabajo de química o a cocinar, ahora, comprenderéis por qué eso del ‘trabajo de química’.

Permitidme que os dé tres recetas para el mismo producto, una es más completa, quizás, las otras más sencilla y quizás más faciles, sobre todo por los materiales elegidos. En realidad, la diferencia entre ambas radica en eso: en los materiales.

Los ingredientes de la primera receta son:

Una olla de teflón, antiadherente.

1 Kg. de cola vinílica blanca (en Argentina y otros países se vende una ‘plastícola’ especial para la porcelana fría, pero no es necesario).

2 cucharadas soperas de glicerina.

3 cucharadas soperas de vaselina líquida.

– 1 cucharada de extracto de blanco en polvo (o, simplemente, tintar con tempera blanca una vez obtenida la masa).

2 cucharadas de estearina (la que se usan para fabricar velas).

2 cucharadas de formol o benzoato de sodio.

½ Kg. de almidón de maíz (maicena).

Crema de manos o rocío vegetal.

Como veis, vamos a convertir nuestra cocina en una especie de laboratorio, será divertido.

Las herramientas que necesitaremos: temperas y óleos de color (las temperas nos darán colores suaves, los óleos colores fuertes, por ejemplo, si tintamos la masa con tempera negra, el resultado será gris, pero si la tintamos con óleo negro, obtendremos un maravilloso color negro). También vamos a usar estecas, bolillos, moldes y cortantes, como las que usamos para la plastilina, en realidad todas las herramientas que tenemos para trabajar con la plastilina, nos van a servir para trabajar con la porcelana fría. Para la realización de algunos trabajos vamos a necesitar, además, bolitas de tergopol, de diferentes tamaños.

Bien, hagamos la masa:

  1. En la olla de teflón, echamos la cola vinílica; después la maicena, lo mezclamos todo bien, procurando que no queden grumos.
  2. Añadimos, luego, la estearina (mezclamos de nuevo bien) y el formol (volvemos a mezclar todo bien).
  3. Es el momento ahora de la vaselina (de nuevo, mezclamos) y la glicerina.
  4. Se mezcla todo bien, eliminando cualquier grumo que haya quedado y se cuece durante unos 20 ó 30 minutos, removiendo siempre.

Una vez que hayamos conseguido la consistencia deseada (imaginen que están haciendo masa de pan, la consistencia debe ser más o menos la misma), vamos a empezar a amasarla con las manos. Al principio estará algo caliente, pero conforme se vaya enfríando, podemos pedir la colaboración de nuestros ayudantes de ‘laboratorio’. Es el momento también de tintarla con blanco (si es que no hemos echado el extracto de blanco con la maicena).

¿Recuerdan la crema de manos que había entre los ingredientes? Su utilidad es evitar que se nos pegue en las manos. Si se nos pega por la humedad del ambiente, quizás deberíamos usar un poquito de maicena, en lugar de la crema de manos (podemos hacernos un saquito relleno de maicena para espolvorear sobre la mesa de trabajo, para evitar que se pegue la masa).

Habrán visto que la masa tiene algunos ingredientes que quizás no en todas partes sea fácil de conseguir (por ejemplo, me consta que en España es bastante complicado conseguir la glicerina). En ese caso y, también, por si queremos facilitar la tarea, aquí viene la segunda opción para hacer la masa.

Ahora los ingredientes serán:

  • fécula de maíz 1 taza
  • adhesivo vinílico 1 y 1/2 cda.
  • aceite de bebé 3 cdas.
  • agua 1/4 de taza
  • pintura al óleo blanco 1 cdita.

Las cantidades son menores, así que el producto resultante también será menor. La forma de la preparación es exactamente la misma que arriba.

Yo aconsejo hacer esta masa, practicar con ella y luego, cuando los chicos ya manejen bien la técnica, preocuparnos por conseguir los ingredientes de la otra.

Podemos hacer, incluso, otra variante de está misma fórmula, en caso de encontrar con facilidad la glicerina:

  • fécula de maíz 1 taza
  • agua 1/2 taza
  • adhesivo vinílico 1 taza
  • glicerina 1 y 1/2 cda.
  • crema para manos con lanolina 1 y 1/2 cda. (la crema de manos, sustituye a la vaselina)
  • formol 1/4 cdta.

Otro consejo, es no echar el agua hasta el final, como último ingrediente, justo antes de ponerlo todo en el fuego, así iremos viendo cuánta necesitamos, hay que tener en cuenta que el agua va a retardar un poquito más el tiempo de cocción, porque tiene que evaporarse.

Otros consejos, aunque parezcan demasiados, es mejor oírlos antes de estropear la masa:

– Para tintar la masa: tintar la que se vaya a usar, pues se estropea antes la tintada que la pura. Podemos teñirlas con tempera, con óleo y con cualquier otra pintura acrílica (al agua). No nos excedamos con la cantidad de pintura, porque la masa se puede agrietar. Esta parte de la tarea es ideal para que la hagan los chicos, eso sí, con un buen delantal y un buen lavado de manos posterior: la pintura se echa sobre la masa y se va amasando hasta que la pasta la absorba por completo.

Para conservarla, podemos envolverla en plástico del que usamos para cocinar en el microondas o para guardar los productos en el congelador. Si el ambiente en el que trabajamos es seco, mejor desenvolver sólo la parte que vayamos a usar.

Las piezas necesitan para secarse, según su tamaño, entre 24 y 48 horas, en sitio fresco y ventilado, pero que no les dé directamente el sol ni el viento. Hay que tener en cuenta que las piezas se reducen algo al secarse.

Para terminar el trabajo, es conveniente barnizar la pieza o, al menos, rociarla con algún expray de laca para el cabello.

Los niños pueden empezar fabricando el modelo en plastilina, y cuando ya tengan una idea de qué quieren hacer, pasarlo a la porcelana (especialmente, para las primeras sesiones, luego este paso no será necesario)

Más abajo, os pondré direcciones de internet en las que podéis ver algunos trabajos y cómo hacerlos, pero ahora vamos a ver cómo se hacen algunas piezas, con una dificultad adecuada para niños y niñas. Por supuesto, cualquier pieza que se pueda hacer en plastilina, podemos hacerla en porcelana fría, así que podemos dejar que ellos hagan ositos, flores, gusanos y cualquier otra cosa que se pueda hacer con aquel material.

Vamos a realizar, una familia de ranitas. Para ello, vamos a necesitar: masa de porcelana tintada de verde claro, de blanco, de color verde un poco más oscuro y de color rojo. Además necesitaremos colores acrílicos celeste, negro y blanco. Estecas para cortar la masa y un bolillo grande para formar los ojos. Cola vinílica para pegar las piezas de cada figura entre sí.

Los niños pueden modelar con las manos una especie de huevo con masa color verde claro. Con un dedo realizaremos una hendidura para determinar la boca, y separarla del resto del cuerpo. Con la esteca (o un cuchillito de plástico), marcamos la boca. Exageramos el labio de la rana trabajándolo con los dedos. Marcamos las cuencas de los ojos con el bolillo grande. Modelamos dos pequeñas piezas ovaladas de masa blanca, que van a ser los ojos de nuestra rana. Pegamos los ojos en las cuencas que hemos marcado con el bolillo. Modelamos dos lágrimas de masa color verde claro, van a ser los muslos de la rana. Con la esteca, marcamos una hendidura (a lo largo), en cada muslo, para imitar los ancas dobladas de la rana. Para las patas, realizamos también dos lágrimas de la misma masa y la aplanamos. Cortamos la silueta de una pata de rana y redondeamos los bordes. Pegamos los muslos al cuerpo con cola vinílica y ubicamos las patas debajos de los muslos. Dejamos secar. Una vez seco, pintamos los iris con color acrílico celeste y las pupilas con negro. Hacemos un puntito blanco en cada ojo, para darles brillo, podemos hacerles también una especie de ceja. Vamos a ponerles manchitas a nuestras ranas: modelamos bolitas de masa verde algo más oscuro, las aplanamos y las vamos pegando en el cuerpo y en las patas de la ranita. Laminamos (estirándola con un rodillo como el que usamos para la cocina) una pieza de masa roja, cortamos una tira y armamos un moñito. Si estamos haciendo al papá, lo pegamos en el cuello, entre los dos muslos, si estamos haciendo a la mamá, lo podemos pegar detrás de los ojos, en la cabeza. Las ranitas podemos hacerlas sin tener que marcar la boca, simplemente, habrá que pintarlas con un acrílico negro (*).

En realidad, el trabajo a realizar no es tan interesante como los objetivos que se persiguen, el manejo de la masa facilita a los niños el desarrollo motriz, además de un espíritu artístico. La imaginación y la creatividad tienen en este tipo de manualidades una fabulosa forma para desarrollarse. Os dejo una serie de sitios donde os pueden ayudar, pero yo dejaría a los niños/as a ver qué se les ocurre a ellos, seguro que es algo genial y será un regalo fabuloso para los amigos y los familiares.

http://www.manualidadesybellasartes.com/casitaporcelana.html, trabajo con el molde de una casita, podemos sustituir la casita por cualquier otro molde que tengamos, incluso podemos usar los moldes con los que los niños juegan en la playa. Ideal para los más pequeños.

http://www.lasmanualidades.com/categoria/porcelana-fria/, hay varias ideas para hacer con porcelana, pero en concreto en http://www.lasmanualidades.com/2007/12/10/corazones-para-regalar-2/, hay un trabajo perfecto para los más pequeños, en esta ocasión, con moldes para hacer galletas en forma de corazón.

http://www.utilisima.com/manualidades/index.php, a partir de aquí, pueden navegar por diferentes sitios, hay para todos los gustos, edades y necesidades.

http://www.suarezdelcerro.com.ar, con datos útiles sobre la porcelana y muestra de algunos de sus trabajos.

(*) Este trabajo está extraído de la revista Curso Práctico de Modelado en Porcelana Fría, de ed. Bienvenidas, vol. 1, año 2004

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