Maestros, víctimas de acoso y violencia en las aulas

¿Quién dice que ser maestro es una profesión sencilla o lejana a la violencia? Muy lejos de ser así, el ser maestro es una profesión que con el tiempo se ha ido tornando cada vez más riesgosa. Lamentablemente, a veces las aulas dejan de ser lugares donde se inculcan saberes, se promueven los conocimientos y se motiva a la integración y adquisición de habilidades, para ser sitios donde la violencia está a la orden del día. Para adentrarnos en esta problemática nos referiremos a las experiencias que recogió, en el último año, el Defensor del Profesor.

¿Qué está pasando en las aulas?

¿Quién dice que ser maestro es una profesión sencilla o lejana a la violencia? Muy lejos de ser así, el ser maestro es una profesión que con el tiempo se ha ido tornando cada vez más riesgosa.

Lamentablemente, a veces las aulas dejan de ser lugares donde se inculcan saberes, se promueven los conocimientos y se motiva a la integración y adquisición de habilidades, para ser sitios donde la violencia está a la orden del día. Y no solamente nos referimos a la violencia física, sino también a la psicológica.

Escenas de niños peleando, alumnos gritando a sus maestros, agrediendo a profesores o amenazándolos, son tipos de escenas que se repiten en varias instituciones educativas españolas y también de todo el mundo. Acompañando estas agresiones de alumnos a profesores, también debemos dejar lugar a las amenazas y agresiones de los padres de los alumnos hacia los maestros. Para tomar una mayor conciencia de esta problemática educativa, nos referiremos a las experiencias que recogió, en el último año, el Defensor del Profesor.

El Defensor del Profesor, un servicio del sindicato de profesores ANPE, registra una media de diez llamadas diarias de docentes víctimas de violencia en las aulas. En concreto, en el curso 2009-2010 se detectó un incremento de las llamadas alcanzando las 3.998. Si ponemos en porcentaje las mayores denuncias de los docentes,  encontramos el siguiente comportamiento:

  • Dificultad para dar clases: 28%
  • Acoso y amenazas de padres: 24%
  • Acoso y amenazas de alumnos: 22%
  • Faltas de respeto: 20%
  • Denuncia de padres: 18%

A estas denuncias le siguen otras como, por ejemplo, problemas con dirección, insultos, conductas agresivas de los alumnos, presiones por modificar notas y daños a la propiedad, entre otras.

Mención especial haremos a una denuncia que registra un aumento significativo respecto el año antecesor. Se trata de las grabaciones y difusiones de fotos de los docentes en internet, una modalidad que ganó terreno a la par del avance de las nuevas tecnologías.

Así mismo, otra de las denuncias que merece un llamado aparte es la denuncia que apunta contra las agresiones de los padres de los alumnos. Son los propios progenitores de los chicos los que, de forma directa o indirecta, amenazan a los maestros para que suban las notas de sus hijos, para que no les llame la atención en clase o diversas situaciones más.

Con todo esto, podemos decir que ser maestro es como ejercer una profesión de alto riesgo. Una verdadera vergüenza que nos invita a reflexionar e implementar medidas que mejoren la convivencia en los centros educativos.

Si alguno de vosotros estuvo involucrado en alguna de estas situaciones, ya sea de una u otra parte, os invitamos a que nos cuenten sus experiencias y generar un debate sobre este delicado tema.

Fuente: ABC

Foto: Aula de estudio por Groar!!! en Flickr

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