Curso nuevo, ¿escuela nueva?

El inicio del curso escolar en un nuevo centro puede ser difícil de afrontar para los niños, ya que cambian de centro, de compañeros y de maestros. Las claves para ayudar a los niños a ver esta transición con buenos ojos radican en hacerles conocer de antemano el entorno escolar y ayudarles a hacer amigos antes de ir a clase.

Padre e hijo al cole

El inicio del curso escolar siempre es un momento difícil para los niños, ya que cambian de profesor y de asignaturas; sin embargo, este paso es todavía más cuesta arriba si el niño empieza el nuevo curso en un nuevo colegio. No nos engañemos, la transición a una escuela nueva va a ser difícil para los niños pero los padres pueden ayudarles a hacer de esta experiencia algo más fácil y organizar mejor el cambio de colegio.

Los padres deben reunir todos los papeles necesarios para iniciar el curso con normalidad en la nueva escuela. Seguramente será necesario presentar el acta de nacimiento, un informe del anterior colegio, los registros médicos y de vacunación, junto con un comprobante con el domicilio actual de ambos. Si no quieres pasarte días y días, verifica de antemano los documentos necesarios para matricular a tu hijo en el nuevo centro; de modo que con una sola visita se formalice el cambio de colegio del pequeño.

Al igual que la matriculación, mantener una actitud positiva con la nueva escuela –lo bonita que es, lo mucho que aprenderá o la oportunidad de hacer nuevos amigos– puede ayudar a que el niño afronte el cambio con mayor positivismo. De igual modo, considera todos los sentimientos que pueda tener tu hijo sobre cambiarse a una escuela nueva. Puede estar nervioso o asustado por el cambio de escuela, así que no ignores estas inseguridades; así que hazle saber que puede hablar contigo sobre cualquier cosa en cualquier momento.

El cambio de escuela supone muchas incertidumbres, ya que el niño desconoce el entorno escolar, los profesores y los compañeros. Una forma de ayudarle a empezar con buen pie es facilitar que el pequeño conozca a otros niños de la zona antes de que comience la escuela. Para ello, puedes apuntarle a alguna actividad de verano o animarle a que vaya a jugar al parque; quizás no serán sus compañeros de clase pero esta experiencia le ayudará a hacer amigos y ser más sociable durante los primeros días de clase en su nuevo colegio.

Visitar el centro antes de que empiecen las clases es otro factor más que influye en la confianza del niño en el cambio de escuela. El día de matriculación puedes llevar a tu hijo y pasear por el centro, hablar con los docentes que se encuentren allí o con el director para que se sienta más confiado. De igual modo, podéis buscar el aula donde hará clases y el casiller que tendrá, localizar la cafetería, los baños, el gimnasio u otra aula que visite durante el período lectivo. Esto le ayudará a sentirse más cómodo los primeros días de clase, ya que no será un ambiente totalmente desconocido.

La transición al nuevo colegio puede ser algo más fácil si se recomienda al niño participar en las actividades escolares que organice el centro, como talleres extraescolares. Otra opción que hay para afianzar amistades a lo largo del curso escolar es practicar un deporte o actividad extraescolar en su zona, allí coincidirá con compañeros de clase y hará más amistades. Por último, es importante mantener una rutina lo más constante posible para que los cambios en su día a día sean los mínimos.

Imagen: .curt.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...