5 consejos para aplicar los límites

Los límites son un seguido de reglas que establecemos en casa que deben ser cumplidas con el objetivo de educar a nuestros hijos. Sin embargo, la falta de coherencia o de firmeza a la hora de establecer estos límites puede ser contraproducente: hablamos demasiado, exageramos en la emoción, y en muchos casos, nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad lo que queremos o lo hacemos con demasiada autoridad. Para ello, podemos seguir una serie de consejos para conseguir aplicar los límites de una forma razonable y exitosa.

Consejos para aplicar los límites

Consejos para aplicar los límites

1. Precisión: Muchas veces los padres recurren a frases demasiado generales para aleccionar a los hijos (pórtate bien, sé bueno, no seas maleducado…) y que no tienen ningún efecto. Si queremos ser eficaces debemos especificar los límites establecidos con frases cortas y órdenes precisas, dando un mensaje claro a los niños.

2. Opciones: si no les damos opción a decidir terminarán desobedeciendo las normas. En muchas ocasiones se puede dar a elegir entre dos situaciones para que el niño sienta parte de poder y control sobre su vida, aunque terminará haciendo lo que los padres le hayan propuesto. Por ejemplo, ¿quieres ducharte o bañarte?

3. Firmeza: un consejos básico para hacer respetar cualquier límite es decirlo con firmeza. Para ello debemos tener un tono de voz seguro, sin gritos, y un gesto serio en el rostro. Pero utiliza este recurso cuando sea necesario (cuando tenga una rabieta), en las ocasiones en las que se quiera impulsar a un pequeño a tomar un camino podemos ser más ligeros con el tono y la gestualidad.

4. Acentúa lo positivo: ‘Se atraen más moscas con miel que con vinagre’ es un dicho que se deben tener en cuenta a la hora de aplicar los límites establecidos con los hijos. Se trata de darle una vuelta a la situación para hacer una frase en positivo y no en negativo. En vez de decir “No grites en la biblioteca” puedes establecer el límite como “habla bajo en la biblioteca”.

5.Explica el porqué: tratar con adolescentes o con niños no implica que no puedan entender la situación. Si el niño está tranquilo se le pueden explicar los motivos por los que su comportamiento (que no él) son inadecuados. De este modo, el niño se sentirá mucho más inclinado a obedecer este límite porque lo comprenderá y lo interiorizará como útil. Y, recuerda, pues porque sí no es una explicación adecuada.

Foto: Niklas Hellerstedt en Flickr.

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