Aprendiendo el abecedario

El aprendizaje del abecedario es uno de los pilares para el posterior uso de un idioma. Se podría decir que el abecedario es la base de la comunicación. Por ello, su enseñanza debe ser lo más eficaz posible. La mejor forma de llegar a los pequeños es a través de las imágenes y el juego. Por lo tanto, los mecanismos de enseñanza del abecedario deben ser lo más participativos y visuales posibles.

Letras de plastilina para aprender el abecedario

Conocemos al abecedario como la serie ordenada de las letras que posee un idioma. Su aprendizaje es fundamental para la comprensión de una lengua, para poder leerla y escribirla, y en definitiva, para poder comunicarse con ella. El abecedario es una de las primeras herramientas que aprenden los niños pequeños, pues a partir de él irán incorporando a su conocimiento el resto de aprendizajes necesarios para convivir en sociedad. A continuación te expondremos los diferentes materiales necesarios para poder enseñar el abecedario a un niño. En mi opinión, las primeras enseñanzas que han de recibir los niños deben basarse, principalmente, en los juegos y en la asociación de ideas. Por tanto, el abecedario que enseñaremos será muy visual.

Para esta actividad es aconsejable la utilización de libros sobre el alfabeto, letras magnéticas, papel, lápices de colores y moldes de letras, entre otros materiales. Como puedes observar, todas estas herramientas tienen como finalidad hacer participar al niño del aprendizaje. Es decir, es muy importante llevar a cabo un proceso de enseñanza/aprendizaje activo, nunca pasivo.


Una de las primeras tareas puede ser ayudar a escribir al niño su nombre sobre un papel y hacerle que diga cada una de las letras mientras las traza. Una vez realizado este letrero, que se puede acompañar por dibujos para que sea lo más visual posible, lo podemos colgar en algún lugar de la casa para que el niño vaya repasando las letras. También se pueden utilizar letras magnéticas para colgar en el frigorífico y que el niño las pueda identificar, incluso asociar con algún alimento. En este sentido, es muy importante introducir el aprendizaje en el juego, por lo que es muy útil tener letras de juguete para que el niño juegue. Animarlo a nombrarlas mientras se divierte puede ser muy fructífero. Más adelante, cuando haya aprendido a nombrar las letras, también puede ser interesante hacer que deletree las letras de una palabra.

Vagamente me puedo acordar de cómo me aprendí yo el abecedario y creo que funcionó. Esto fue a base de cánticos y juegos, a partir de los cuales asociaba una letra a un animal o a algún objeto doméstico. Entonces no existían DVDs con los que practicar el abecedario, cosa que hoy día sí que hay. El uso de soportes digitales también puede ser adecuado para enseñar las letras. Este método es muy visual y además ayuda a introducir al niño en el mundo de la tecnología, al que tarde o temprano se tendrá que enfrentar.

Foto: bluecatproject en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...