Amigos imaginarios, ¿qué hacer?

A determinada edad, los pequeños suelen tener lo que se llaman amigos imaginarios, es decir, amigos que no existen en la realidad. Esta es una situación que se repite en miles de niños en todo el mundo y son parte de una etapa que suele presentarse desde que los pequeños tienen 3 años hasta los 8. Veamos en este post los beneficios de estos amigos irreales y cuándo hay que preocuparse por ellos.

Amigos imaginarios, ¿qué hacer?

A determinada edad los pequeños suelen tener lo que se llaman amigos imaginarios, es decir, amigos que no existen en la realidad. Esta es una situación que se repite en miles de niños en todo el mundo y son parte de una etapa que suele presentarse desde que los pequeños tienen 3 años hasta los 8.

Por ello, no se preocupen si los niños de dicha edad comienzan a hablar al aire o simulan que están jugando con otro niño mientras ustedes no ven a nadie. También puede ser que canalicen estos juegos y charlas con un muñeco o juguete, en vez de que sea con un amigo imaginario.

A través de estos amigos imaginarios los pequeños canalizan sus miedos, deseos y conversan de distintos temas. Con ellos se expresan y se atreven a contar sus necesidades e inquietudes, con lo cual los adultos no deben decirles a los niños que eso está mal ni debe existir preocupación, salvo en determinadas circunstancias que al final del post os comentaremos.

Beneficios de los amigos imaginarios

  • Ayudan a los niños a liberar emociones.
  • Favorecen la canalización  de miedos en situaciones nuevas para los pequeños.
  • Ayudan a que los niños se preparen para aceptar nuevas situaciones.
  • Colaboran a que los niños aprendan a controlar sus emociones.

¿Cuándo preocuparse de los amigos imaginarios?

Los adultos se deben preocupar por los amigos irreales de los niños en las siguientes situaciones:

  • Si perciben características violentas en el amigo imaginario.
  • Si a causa de este amigo el niño se vuelve más retraído, solitario o cambia su conducta.
  • Si el niño le tiene miedo al amigo imaginario.
  • Si el tener amigo imaginario le impide realizar las actividades de la vida cotidiana.

¿Qué deben hacer los padres?

Sobre todo, los padres deben observar a los niños, ya que así conocerán de mejor modo los sentimientos de los pequeños, qué hace, qué le dice al amigo imaginario, cómo se comporta con él, etc. Es importante que no reten a los niños por tener un amigo imaginario. Además, se aconsejan las siguientes pautas:

  • Pasar más tiempo con el niño: jugar, cantar, mirar dibujos…
  • Prestar atención a sus necesidades y temores.
  • Darle confianza, animándolo a hacer las cosas mejor.
  • Tenerle paciencia si algo no le sale o no le gusta.
  • Evita decir muchos ‘no’.
  • Y en caso de que se aproxime un cambio (se mudan, hay un embarazo, nuevo colegio, etc.) deben preparar a los pequeños, anticipándoles lo que vendrá.

Por último, presten atención a los héroes que a sus hijos les gustan, ya que es posible que quieran ser como él. Por ello la supervisación es muy importante.

¿Sus hijos tienen amigos imaginarios? ¿Recuerdan si vosotros tenían amigos imaginarios?

Fuente: Cosasdelainfancia

Foto: Niño solo por Leonardo Dell´Aquila en Flickr

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