Cuidado… Estos son algunos de los peligros si eres un adicto al trabajo

Muchos empresarios y trabajadores se vuelven adicto a sus trabajos, pero la mayoría no conoce sus riesgos

Si eres un adicto al trabajo puedes sufrir estos peligros

Esto es algo común entre los autónomos, sobre todo al principio. Emprender es un trabajo que necesita todas las horas del día, pero eso no quiere decir que tengas que estar todo el día en ello. No tomar días de descanso o elevar sin motivo la duración de la jornada laboral son síntomas básicos de un adicto al trabajo.

El diagnóstico es más complicado de lo que parece, debido a que al principio las tareas son diversas, y las jornadas iniciales interminables. La verdad es que no hay nada malo en ser ambicioso, trabajador y querer conseguir el éxito profesional, pero ¿sabías que así es más probable que tengas problemas del corazón?

Muchos emprendedores tienen la mentalidad de que no descansarán hasta ser millonarios. El cansancio que se acumula no solo le ocasiona una menor capacidad para recordar, sino que aparte un menor entusiasmo y, aunque no parezca importante, el entusiasmo es esencial para vender y liderar un equipo.

¡No seas un adicto al trabajo!

Si lo que quieres es saber si eres un adicto al trabajo comprueba si te reconoces con las siguientes afirmaciones: Hago más cosas de las que puedo asumir, Mi familia me dice que no trabaje tanto, me siento mal si no me encuentro laborando, siento nervios casi todo el día, casi no tengo días de descanso o a veces los omito.

Tienes que combinar días de descanso con días de trabajo, la verdad es que debes aprovechar estos días para hacer ejercicio y pasar tiempo con tu familia y seres queridos, olvídate del trabajo totalmente por un día.

Pero aparte de descansar los fines de semana, se aconseja hacer algún viaje cada 2 meses, aparte de 2 o 3 semanas en verano. Sólo así vas a permitir que tu cuerpo y tu cerebro reposen y recarguen las energías que necesitas.

¿Cómo dejar de ser un adicto al trabajo?

No puedes pensar que por trabajar más horas serás más productivo. De hecho, según un estudio que se publicó en American Journal of Epidemiology que trata la relación de trabajar muchas horas y las funciones cognitivas, deja claro que:

exceder las cuarenta horas a la semana está vinculado con un menor nivel habilidades cognitivas, o lo que es lo mismo, una menor productividad y concentración.

Al igual que planeas tus reuniones, coloca en tu agenda los tiempos de desconexión y relax. Deja anotado en tu agenda que los miércoles comes fuera con amigos. Incluso, si te gusta el cine o la música puedes concretar cuándo y dónde va a ser, añadiendo todos estos planes en tu gran agenda laboral.

Aunque no te parezca provechoso el hecho de añadir tus actividades extracurriculares en tu agenda sirve de incentivo para terminar tus tareas antes, con la finalidad de disfrutar luego de la merecida recompensa.

1 – Date el descanso que te merecer y haz un “tiempo fuera” cada dos o tres horas para escaparte del trabajo

Cumple con pausas para un té o un café, evita comer en frente de la computadora y dirígete a un restaurante o sencillamente sal a andar durante unos minutos. El secreto es no pasar todo el día en frente del escritorio y respirar aire fresco. ¡Nuestro cerebro debe oxigenarse!

Debes marcarte tus propios límites, porque nadie mejor que tú conoce las horas a las que eres más productivo o cuándo requieres de un descanso. Desconectar el teléfono a partir de una hora para evitar atender más llamadas del trabajo. Debes fijar una hora límite de trabajo sin que importe si has culminado todas las tareas o no, al siguiente día las terminarás tranquilamente.

2 – Los fines de semana no debes tocarlos

Nunca cometas el error de llevarte trabajo para tu casa. La verdad es que hay muchos límites que te puedes pasar, teniendo en consideración tu volumen de trabajo y las horas que requieres para ser eficiente y productivo sin extralimitarte en tus funciones.

Por último, puedes apoyarte en las personas de tu entorno para conseguir salir de esa rutina enfermiza y comenzar a gozar de la vida. Cuéntales lo que te sucede y pídeles que por ejemplo te llamen la atención cuando te encuentres en tu casa y te ponga a trabajar o que te insistan para cumplir con planes a pesar de que tu primera respuesta sea “Tengo trabajo”.

Comienza desde hoy a valorar tu vida y los ratos fuera del trabajo y vas a ver como en todo tu año consigues finalmente dejar de ser un adicto al trabajo. No dejes acumular tu trabajo, pero tampoco te satures del mismo, para todo debe haber un balance y debes aprender a tenerlo.

Ser un adicto al trabajo puedes traerte muchísimas consecuencias las cuales no son realmente favorables para nadie, por eso si quieres gozar de muchos años más de vida no dejes de tener tus momentos de descanso.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...