Construye tu marca personal

Las grandes marcas son reconocidas en el mundo entero y su imagen es distinguida, inconfundible, símbolo de aquello que representan. Imposible de disociar.

Marcas con este poder de impacto, con esta fortaleza y estrategias de marketing capaces de calar hondo en la conciencia y el deseo de los consumir, las hay y muchas en todo el mundo, pero no nos referiremos a esas marcas conocidas por todos sino a las condiciones y características comunes que puedes imitar para volverte tú mismo un referente en aquello que haces. Te invitamos a trabajar en tu marca personal.

Ya sea que te encuentres buscando un trabajo, que recién hayas comenzado a cursar tus estudios universitarios o que seas un profesional de trayectoria en el mercado laboral, es necesario gestionar tu reputación no sólo en la vida real sino también en el entorno virtual.

Y es que, de un tiempo a esta parte, los reclutadores, las empresas que tercerizan servicios y todo aquel que busca un referente profesional, se vale de Internet para iniciar sus investigaciones antes de concertar una entrevista personal con un puñado de selectos. De manera que, si buscas empleo, si quieres promover tu carrera, si estás abierto a propuestas de trabajo, sociedad, o de otro tipo en el plano profesional, es necesario que promuevas tu imagen online y offline para que puedan llegar a ti.

Para volverte un referente en tu profesión o mercado laboral, debes tener el control sobre las impresiones que existen sobre ti, ya sea en el mundo en línea como en el real, y eso no es otra cosa que ocuparse de la reputación profesional, dedicarse a las relaciones públicas, gestionar la imagen, construir y fortalecer una marca personal.

Y esa marca personal a la que nos referimos no necesita ser un nombre comercial, puede ser tu nombre propio, aquél por el que quieres ser conocido y que te permita darte a conocer y asociarte a los conceptos profesionales que quieres transmitir, por ejemplo: el más veloz, el más efectivo, el más barato o aquello en lo que consideres que puedas destacarte y ser reconocido por mérito.


Para empezar a construir tu marca personal, son algunos pasos sencillos pero en los que tienes que poner especial atención, para no dejar nada librado al azar, recuerda que se trata de tu reputación, tu imagen y, por ende, tu proyección ante personas y empresas que no te conocen pero pueden necesitar de tus servicios.

  • Construye el mantra de tu marca:

¿Cómo te distingues?, ¿Qué es es lo que te destaca del resto de los profesionales?, ¿Qué puedes ofrecer más y mejor que nadie?. El mantra de tu marca es el corazón de tu marca, aquello que será el sinónimo inequívoco de tu nombre que puede ser tenido como una declaración memorable, descriptiva de quien eres y qué haces.

¿Cómo construir tu mantra?
Antes que nada, evita copiar un mantra ajeno, lo único que conseguirás es que al nombrar el mantra, la asociación la hagan con el original sea más poderosa que la que lean en tu tarjeta de negocios y, finalmente, tu nombre parezca una equivocación.

Para crear tu propio mantra lo primero que debes hacer es determinar tu atractivo emocional.
Esa impresión que causas en tus clientes o colegas puede servirte como un mantra, pues es una característica que te identifica (siempre que no se trate de un atributo físico, deportivo o que no guarde relación con tu actividad profesional). ¿Te conocen por ser expeditivo? ¿organizado? ¿Verdaderamente veloz o implacable?

Haz una lista de las palabras que describen estas características de tu personalidad y que están relacionadas con tu actividad profesional o que podrían servirte para distinguirte dentro de un colectivo de profesionales uniformados. Estas palabras serán los “modificadores emocionales” que promoverán que te destaques.

Ahora que tienes tu modificador emocional, necesitas encontrar un modificador de la descripción, es decir, una palabra que permita a quien la lea o escuche, saber a qué te dedicas específicamente y que, unido al modificador emocional, entienda rápidamente que es en ello en lo que te destacas por el atributo al que este último hace alusión.

El modificador de la descripción puede ser una habilidad profesional concreta, una especialización dentro de la rama profesional en la que te ocupas, la industria en la que has esgrimido tu trayectoria, donde tienes más y mejores experiencias, donde se encuentra el grueso de tus clientes o aquellos a los que quieres captar.

Finalmente, busca una serie de palabras que describan rápidamente y de forma simple tu función, aquello que haces, para quien no conoce de títulos profesionales pomposos pero que, sin embargo, podría necesitar a alguien como tu. ¿Cuál es el servicio que ofreces?

Ahora bien, tendrás, en este punto, tres listados de palabras que, si organizas en tres diferentes columnas podrás combinar fácilmente para conseguir tu mantra, tu frase corta, pegadiza, que te describa y te permita destacarte de forma profesional, venderte tanto en internet como en la vida real.

Un mantra personal puede construirse con palabras simples, no necesita ser grandilocuente, sino más bien preciso y descriptivo, que inspire confianza y que convenza a quien lo lee o escucha a conectar contigo; un ejemplo, puede ser: “motivar a otros a hacer lo mejor”.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...