Test: ¿Qué tipo de jefe/a tienes?

Los jefes pueden ser una bendición o una maldición, ya que llegamos a pasar unas 40 horas semanales con estas personas. Descubre qué perfil de jefe tienes en tu empresa a través de un divertido test y aprende cómo mejorar tu relación con él o ella.

Los datos confirman que dedicamos más tiempo con nuestro jefe que con nuestra familia o amigos, ya que las 40 horas semanales que pasamos en la oficina convierten a nuestros compañeros y superiores en personas con mucho peso en nuestras vidas. En concreto, los jefes tienen una influencia casi absoluta sobre nosotros, pues es a quien debemos rendir cuentas en el ámbito laboral, y pueden conseguir que progresemos o nos quememos.

Al igual que no hay un solo tipo de trabajo, no todos los jefes están cortados por el mismo patrón. Algunos están dispuestos a intimidar a sus subordinados y a desmerecer todas las iniciativas de cambio en tal de mantener su supervivencia dentro de la empresa, otro no concibe que no respondas un mail un domingo por la mañana, otros se muestran comprensivos pero nunca llegan a hacer nada y unos pocos tienen lo necesario para cambiar su estatus de ‘jefe’ a ‘líder de la plantilla’.

Quizás no tienes del todo claro el perfil de jefe que tienes como superior en tu empresa, pero este curioso test te ayudará a calar a esa persona que se encuentra en el despacho grande del fondo. A través de 10 preguntas sobre sus hábitos, la forma de dirigirse a sus subalternos o las líneas rojas que no está dispuesto a cruzar podrás identificar el perfil de tu jefe.

Recuerda que este test te muestra unos pocos prototipos de jefe que podemos encontrar en nuestra plantilla. Cada superior tiene su propio estilo para dirigir a su equipo de trabajadores, pero a grandes rasgos podemos identificar unas características comunes en la mayoría de jefes: aquellos que el trabajo lo es todo en esta vida, quienes se aprovechan de sus empleados para promocionarse, quienes desmerecen todo en sus subalternos y unos pocos que reconocen el valor de su equipo.

Cómo sobrevivir a tu jefe

¿Ya lo tienes identificado? Quizás has descubierto (o confirmado) que en vez de un jefe tienes un dictador que ladra ordenes y desmerece todo lo que los demás hacen por la empresa. Esos sacrificios que haces, ‘echando’ unas horas extra para poder avanzar el trabajo o tratando de limar asperezas con un compañero que te hace la vida imposible, no valen nada. Él también lo ha hecho y, es más, sin quejarse. Esta persona se dedica a hacer de carcelero y quiere demostrar que es el mejor que a liderar.

Si quieres sobrevivir a un jefe para quien gritar e insultar es hablar y animar debes defender tu posición en el trabajo. Cuando se proponga un objetivo o línea de trabajo que no te parezca correcta, muestra tu disconformidad con argumentos y jamás entres en su juego de críticas. Recuerda que él es tu superior y tiene ligera ventaja a la hora de discutir contigo. Por ello, debes plantear tus objetivos en forma de metas en común y hacer siempre el tipo de contenido que él espera recibir.

El jefe malhumorado del otro departamento parece peor que el tuyo, uno que es todo sonrisas y halagos. Luego descubres que sólo hace y dice en pro de su beneficio, sin llegar nunca a cumplir sus promesas si él tampoco saca tajada. El jefe ambicioso no da instrucciones ni tiene objetivos concretos, pero será el primero en atribuirse los méritos de trabajadores y el último en reconocer que la culpa es suya. Con esta clase de jefe es esencial mantener una relación consultiva, aunque luego decidas por tu cuenta, y asegurarse de saber quién ha hecho qué realmente.

Otro perfil habitual en las empresas es aquel jefe que siente que el imperio se va a desmoronar si él no hace la guardia, de modo que dará por sentado que un sábado por la noche estás pendiente del correo. Este jefe es adicto al trabajo. Como punto a su favor, destaca por ser bastante justo con los trabajadores a su cargo, aunque esperará el mismo nivel de dedicación al trabajo que tiene él. Si logras aguantar el ritmo te será más fácil ascender en la empresa.
Si eres uno de los afortunados que no tiene un jefe, si no un líder de la plantilla, estás de enhorabuena.

Tu jefe está en esa rara categoría de los que apoyan a sus trabajadores, son talentosos y crean un buen ambiente de trabajo para sacar el máximo rendimiento de todo el equipo. Eso sí, siempre con una sonrisa y la sensación de estar haciendo bien el trabajo. No te hace falta que expliquemos cómo mejorar y avanzar en tu trayectoria profesional, él se asegurará que lo logres.

Imágenes: geralt

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