Recibir correos fuera del horario laboral puede generar estrés y ansiedad

Los correos electrónicos laborales fuera del horario de trabajo pueden causar estrés y ansiedad en los trabajadores que los reciben, haciendo que sus contestaciones puedan ser agresivas o poco amables. Para evitar los correos en horas inapropiadas, debe hablarse con el jefe.

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Las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de trabajar y comunicarnos. Ahora, podemos consultar los correos electrónicos laborales desde nuestro móvil, en cualquier momento y lugar. No obstante, lo que debería servirnos para llegar más informados a la oficina mientras nos desplazamos hacia nuestro centro de trabajo, puede derivar en situaciones de estrés y ansiedad por culpa de esta conexión ininterrumpida con el trabajo.

No limitamos nuestra consulta de los correos electrónicos a la hora previa a entrar a trabajar, al tener sincronizada nuestra bandeja de entrada en el teléfono móvil caemos en la tentación de abrir inmediatamente o lo más pronto posible aquel nuevo ‘imput’ que nos llega. Más allá de responderlo o no, esta acción puede causarnos un cambio en nuestro estado de ánimo o hacernos preocupar de una forma innecesaria. Porque el tiempo fuera de la oficina debe ser personal y no ligado al mundo laboral.

Un estudio publicado por Academy of Management Journal demostró que aquellos trabajadores que responden correos de trabajo fuera de su horario laboral obtienen un resultado contraproducente, puesto que generan una percepción negativa con sus interlocutores digitales al responder con mayor agresividad. Y es que nuestra mente sabe que estamos fuera de la oficina en nuestro tiempo libre, haciendo que nos alteremos y no estemos tan predispuestos a ser amables a la hora de responder un correo electrónico laboral.

Los autores del informe indican que quien recibe un correo de trabajo fuera de horario laboral puede llegar a sentir que pierde el tiempo dedicándose también a su vida personal; de tal modo que, sin tener intención de hacerlo, puede contestar de manera agresiva o poco amable. En aquellas empresas en las que los trabajadores acosados habitualmente con correos fuera de su horario tienden a generar un peor ambiente de trabajo.

Es más, las peores situaciones se dan cuando el remitente de estos correos es algún superior o un jefe directo del trabajador. En estos casos, la ansiedad del receptor es aún mayor porque siente que si no contesta al correo podría perjudicar su empleo, crear una mala relación con su jefe u obtener una reprimenda por parte de su superior en cuanto vuelva a la oficina. Esta presión hace que el trabajador se olvide de su tiempo libre y priorice el trabajo.

En algunos mercados laborales se han dado cuenta del grave impacto que pueden tener aquellos trabajos en los que se exige estar conectado al teléfono, recibiendo correos electrónicos laborales fuera del horario de trabajo y estando obligado a responderlos. Por ello, Francia ha prohibido que los trabajadores puedan recibir correos del trabajo después de las 6 de la tarde, una hora en la que ya están en su tiempo libre.

Cómo combatir los mensajes fuera de hora

Una de las soluciones más sencillas consistiría en desactivar la sincronización de los mensajes de nuestra cuenta de correo electrónica laboral con nuestro teléfono personal; pero esto no termina con el problema sino que lo enmascara. La verdadera solución pasa por evitar que compañeros o superiores puedan interrumpir nuestro tiempo de descanso y ocio con correos electrónicos laborales.

Primero, debe hablarse abiertamente con el resto de los compañeros para saber si hay algún miembro de la plantilla que también recibe correos fuera de su horario laboral o si es una situación aislada. En caso de ser común en todo el grupo de trabajadores, puede interpretarse como una forma que tiene el jefe de organizar las tareas de la oficina, sin verse como una interrupción del tiempo libre de forma consciente. Pero si sólo pasa a unos pocos trabajadores o a uno solo, puede ser indicador de un problema mayor.

Uno de los tipo de jefe más habituales es aquel tirano o adicto al trabajo, que espera que el resto de la plantilla o un empleado de confianza esté disponible en todo momento, siendo los correos electrónicos una forma de tenerlo controlado. En cualquier caso, es recomendable mantener una charla directa con el superior correspondiente para saber a qué se debe esa actitud, explicarle por qué te afecta esta práctica y pedirle, de forma amable, una solución.

Lo ideal es transmitirle que quieres aprovechar el tiempo libre para descansar y llegar al trabajo con todas las energías repuestas, pero que al recibir alertas de correos electrónicos (que puede evitar enviar fuera de tu horario de oficina) afectan a tu reposo y a tu rendimiento laboral. El diálogo es la mejor herramienta para conseguir un buen entendimiento con tu jefe y conseguir un mejor ambiente de trabajo; en el que se respeten tus horas de descanso.

Imagen: © Myimagine

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