Las 5 verdades sobre ser trabajador freelance

Los trabajadores ‘de oficina’ tienen una imagen distorsionada del verdadero trabajo de un freelance, viendo sólo aquello de color de rosa. A continuación, desmentimos los 5 mitos más habituales sobre los trabajadores freelance.

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Los freelance son trabajadores autónomos que ofrecen sus servicios o productos a otras empresas, un tipo de empleado que es su propio jefe y que decide aquellos proyectos en los que embarcarse. Si bien las ventajas de trabajar como freelance son muchas y notables, lo cierto es que la vida de estos trabajadores no es de color de rosa. Y aquí te presentamos las afirmaciones más repetidas y menos ciertas sobre el trabajo como freelance.

“Tienes el horario que más te conviene”

La mayoría de trabajadores ‘de oficina’ cree que al ser freelance uno puede manejar sus horarios de trabajo para ganar más tiempo libre; eso no es del todo falso pero requiere ser muy organizado. Si bien los trabajadores freelance no tenemos que madrugar, sí debemos mantener un plazo estipulado para poder cumplir con el trabajo. Cada uno decide si 4, 6 u 8 horas son jornada suficiente en función del volumen de trabajo, organización y productividad. Y cuando no hay trabajo remunerado sobre la mesa, siempre hay tareas de promoción de freelance que hacer.

“No tienes que ir a la oficina”

Si bien es cierto que los freelance nos ahorramos el malestar del transporte público por la mañana e ir a la oficina, no por estar en casa podemos trabajar en cualquier lado. Los trabajadores freelance debemos soportar muchas más tentaciones de distracción (hacer la compra, ver la tele, chatear con los amigos…) durante nuestra jornada laboral. Lo más habitual es disponer de un lugar específico donde trabajar, para así evitar las distracciones. En el fondo, tener un estudio u oficina nos parece una ventaja, ya que ayuda a concentrase.

“No tienes el jefe agobiándote todo el rato”

La falta de ‘feedback’ es mucho más patente en los trabajadores freelance, quienes son sus propios jefes y compañeros de oficina. Para mantener la moral alta es necesario encontrar una manera de premiarse a uno mismo, concederse un espacio para descansar y motivarse de forma constante. El aislamiento y la dedicación continua en las primeras etapas de freelance son normales, pero puede volverse un hábito muy perjudicial. Los trabajadores freelance debemos esforzarnos en crear metas a corto plazo, premiarnos al cumplirlas y concedernos tiempos de descanso.

“Puedes conectarte a Facebook cuando quieras”

En una oficina puedes olivarte del móvil y las redes sociales durante unas horas, algo que para unos puede ser una tortura pero que ayuda a mantener un buen nivel de productividad. Para los trabajadores freelance esto es mucho más complicado, siendo la mejor ayuda desactivar las notificaciones o dejar el teléfono en otra habitación. Si necesitamos el móvil a mano para trabajar, existen aplicaciones que bloquearán todo lo que no sea relacionado con el trabajo, pero la fuerza de voluntad debe estar ahí.

“Puedes hacer esto el fin de semana, ya descansarás el lunes”

Los clientes y muchos compañeros de profesión suelen olvidarse que los freelance también somos personas y necesitamos nuestros días de descanso, pues suelen esperar que estés disponible cualquier momento del día para hacerles los encargos. Ningún trabajador debe reivindicar tener uno o dos días semanales de descanso. Los freelance debemos insistir en que merecemos disfrutar de los fines de semana y recordar a nuestros clientes que todo lo que no sea de gran urgencia puede esperar hasta el lunes.

Imagen: Freelance vía Shutterstock

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