Tipos de contrato definido e indefinido

Conseguir un empleo es una tarea ardua que, sin embargo, no acaba con el proceso de entrevistas de trabajo pues todavía resta averiguar a qué tipo de contrato de trabajo puedes acceder a partir de la selección de empleo.

El contrato de trabajo es el documento donde se especifica el acuerdo entre el empresario y el trabajador y en el cual se fijan las condiciones del vínculo laboral que se inicia, así como su duración y limitaciones.

En la actualidad, y según la reforma laboral, existen hasta 16 diferentes contratos de trabajo, pero solo unos pocos son los más comunes y uno de los cuales seguramente sea el que te ofrezcan cuando quedes seleccionado para un empleo.

  • Contrato indefinido
  • Contratos de duración determinada o definido
  • Contratos para trabajadores con discapacidad
  • Contrato a tiempo parcial
  • Contratos formativos
  • Contrato de relevo

Contratos indefinidos

El contrato ordinario indefinido es aquél que se celebra sin establecer límites en la prestación de los servicios y que puede ser verbal o escrito, debiendo ser comunicado en la Oficina de Empleo en los diez días siguientes a su concertación.

Incluso cuando no medie documento, se presumirá un contrato indefinido entre todo el que presta un servicio por cuenta y dentro del ámbito de organización y dirección de otro y el que lo recibe a cambio de una retribución.

Al mismo tiempo, serán contratos indefinidos fijos cuando habiéndose cumplido el período de prueba, no se diera de alta en la Seguridad Social al trabajador.

  • Los contratos formativos también podrán convertirse en indefinidos.
  • El contrato a tiempo parcial también podrá celebrarse por tiempo indefinido siempre y cuando se celebre para realizar trabajos fijos y periódicos respecto de la actividad normal de la empresa.

Serán los convenios quienes podrán establecer criterios objetivos y compromisos de conversión de los contratos de duración determinada o temporales en indefinidos.

Contratos definidos:

Se trata de contratos de trabajo que tienen una duración determinada de antemano. Estos se podrán celebrar cuando se contrate al trabajador para el cumplimiento de una tarea determinada y no propia de la actividad normal de la empresa. También se podrán celebrar cuando las circunstancias del mercado, acumulación de tareas o exceso de pedidos así lo requieran, aun cuando se trate de la actividad normal de la empresa.

Sin embargo, en este último caso, los contratos definidos podrán tener una duración máxima de 6 meses, dentro de un período de doce meses, contados a partir del momento en que se produzcan dichas causas.

Fotografía:  Gunnar Wrobel en Flickr

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