Conducta pasiva, agresiva y asertiva en el mundo laboral

Toda actividad humana esta caracterizada porque de un modo u otro se produce una interrelación entre distintos seres humanos, presentes o no en la actividad, pero es imposible que (salvo un acto de reflexión total de una persona) no se produzca una relación interpersonal, tanto en la vida personal como en la profesional.

Es decir, es inevitable en el mundo actual que se produzcan las relaciones interpersonales, siendo un lugar muy importante donde sedan estas, en el trabajo o en la búsqueda del mismo.

Si trasladamos las conductas de las personas a sus formas de buscar empleo o de cómo trabajan en su puesto actual, quizás observaríamos claramente la diferencia.

Buscar empleo de una forma pasiva, es decir, esperando que te vengan a casa a ofrecer trabajo, es algo que nadie contempla; por lo contrario, realizar la búsqueda de empleo, o buscar trabajo siendo agresivo (es decir, discutiendo con los oferentes de trabajo, no aceptando más condiciones en el puesto que las que el marque,…) es algo que tampoco creo que lo contempléis.

Siempre se ha hablado de que las personas en sus relaciones se comportan o de un modo pasivo o de un modo agresivo, o una mezcla de ellas dependiendo de las situaciones a las que se deben de enfrentar.

No obstante últimamente, ha aparecido con mucha fuerza la postura o el comportamiento asertivo.

Pasivo, es aquel comportamiento en el que el sujeto queda a merced de los deseos, órdenes o instrucciones de los demás. Antepone el bienestar de los demás al suyo, entendido éste como los deseos, ambiciones u opiniones. Los demás están felices, no me genera a mi problemas. En un ejemplo: “Alguien va a comer fuera y a la hora de traerle el primer plato, los cubiertos están sucios. El sujeto de conducta pasiva, limpiaría los cubiertos y comería sin mayores problemas”.

Agresivo es aquel que piensa que “mientras más débiles son los demás, más fuerte soy yo”. Se alimenta de conductas pasivas para redefinir su carácter agresivo. Dejar al interlocutor en ridículo es su forma de entender las relaciones. Menosprecio a los demás, orgullo y prepotencia, son características de su forma de actuar. En el ejemplo anterior:”Llamaría al camarero, montaría una fuerte discusión, pediría el libro de reclamaciones y su intento sería dejar en ridículo al camarero, al cocinero y al propio restaurante. No disfrutaría de la comida”.

Ambas conductas son generadoras de estrés. La primera, porque realmente está a merced de lo que los demás desean, con lo que está siempre a la expectativa de lo que pueda pasar. La segunda conducta, genera estrés dado que siempre está a la expectativa para emprender una acción combativa, a discutir…

Si tú fueses un empleador ¿buscarías a un profesional agresivo? Claro que no, salvo que fueses capaz de controlarlo cosa que te estaría motivando el poner a prueba tu forma de ser constantemente.

¿Y buscarías un perfil profesional pasivo? Aparentemente diríais que si, pero pronto os darías cuenta que la conducta pasiva lleva aparejada una falta de iniciativa, de resolución de problemas de un modo independiente, de capacidad de creatividad y sobre todo, una personalidad carente de talento, es decir, la figura de un trabajador que siempre vais a tener “que estar encima de él” para motivarlo, para guiarlo, para decirle lo que tiene que hacer en cada momento, por lo que, aunque su carácter de sumisión fuese bueno para que lo dirigieseis, acabarías prescindiendo de él porque trabajaríais el doble.

¿Qué preferirías por lo tanto?

 

Pues desde hace unos años para aquí ha entrado en juego un nuevo estilo de comportamiento: “la conducta asertiva”. Es aquel estilo de conducta en la que el sujeto defiende sus derechos e ideas de la mejor forma posible pero siempre con la perspectiva de no perjudicar a los demás. Siempre esta dispuesto al diálogo, a la negociación. No quiere decir que no se produzca nunca confrontación, pero que esta en caso de producirse, es mínima y siempre abierta al diálogo y a la negociación y por lo tanto a la consecución de un compromiso.

En el ejemplo: “Hablaría sencillamente con el camarero, le solicitaría unos cubiertos nuevos y disfrutaría de la comida”. ¿Generaría esta conducta estrés?. En principio no, dado que el sujeto no está a la expectativa nunca, solamente si se encuentra en una situación, intenta defender su actuación sin perjudicar a ninguna otra parte, pero no le genera inicialmente ningún tipo de ansiedad.

Desde este punto de vista, está claro que en nuestra vida diaria, ganaríamos mucho manteniendo siempre una actitud asertiva, lo que nos llevaría a mantener una visión del mundo mucho más abierta.

Y ya no digamos en el mundo laboral. Esta actitud hace que tú, por ti mismo, puedas abrir puertas en cualquier momento y situación, y esta es la cualidad importante que buscan todos los empresarios hoy en día. No la lucha constante con el agresivo ni la sumisión del pasivo, sino la interrelación personal y creativa del asertivo.

Tu búsqueda de trabajo así como tu comportamiento ya en un puesto laboral debe de guiarse por este comportamiento asertivo. Te generará menos estrés, menos ansiedad, pero sobre todo triunfarás antes en tu búsqueda laboral.

Recientemente en un curso que impartí quise buscar un ejemplo “cinematográfico” de las tres conductas y se me han ocurrido los siguientes (creo que estaréis de acuerdo) y son una clara forma de identificar los tres tipos de actitud:

Pasivo. El prototipo de actor pasivo o de papeles pasivos es Ben Stiller. Películas como “Los padres de el” o “Los padres de ella”, son muestras de comportamientos pasivos, nunca querer perjudicar a los demás, aceptar los deseos de otros y mantener una postura sumisa y estresada ante lo que le puede venir encima.

Agresiva. El prototipo de actor, es este caso actriz agresiva, es Glenn Close. “Las amistades peligrosas” o “Atracción fatal”, muestran la imagen de alguien por hacer prevalecer sus deseos a los de los demás perjudicándolos en lo más posible. Es más fuerte mientras más débiles son los demás.

Asertiva. Tuve que recurrir al cine clásico. El actor asertivo por excelencia es James Stewart. En todas sus películas, intentaba solucionar las situaciones difíciles mediante el diálogo, defendiendo sus ideas, pero sin intentar perjudicar nunca a nadie.

 

Como conclusión, me han gustado mucho las palabras de Gary Zukav (El lugar del alma, 1990) :

“carentes de respeto, nuestras experiencias son brutales y destructivas. (…), nuestras experiencias se muestran compasivas y solícitas. Tarde o temprano llegaremos a respetar cualquier forma de vida. Nuestra elección reside en saber cuándo sucederá y los tipos de experiencias que habremos de sufrir a medida que vamos aprendiendo”.

Cuando te encuentres en una búsqueda laboral recuerda que en una entrevista no te gustaría encontrar a un candidato sumiso que aceptase todo lo que tu le dijeses ni tampoco por lo contrario un perfil que estuviese buscando la confrontación constante. Desearías tener delante a una persona dialogante, empática y con clara .

 

Fuentes:

Photobucket (Fotos)

Wikipedia

Psicoterapeutas

José Luis del Campo Villares

Psicocentro

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