Preguntas trampa en una entrevista

preguntas trampa

Llegas a un elegante despacho, un hombre trajeado te impone con la mirada y te indica que te sientes en un sillón aterciopelado. Nada a lo que tú estás acostumbrado te acoge en la sala. Y entonces comienzo el juego. Él pregunta, tú respondes. El premio: un puesto de trabajo.

En tiempos de crisis, las empresas no contratan así como así. Sobre todo, teniendo en cuenta que más del 20% de la población está en paro, es hora de hacer selección y qué mejor manera que empezando por la entrevista. A veces el entrevistado ni se cerciora de ello, pero cada palabra que responde es analizada con minuciosidad por sus oyentes y de ello depende que triunfe o fracase en su intento de encontrar trabajo. En la entrevista pueden utilizarse métodos inusitados para averiguar cosas más allá de las propias preguntas. Se te empieza preguntando sobre tu formación, tu vida laboral, tus defectos y cualidades y tus expectativas. De pronto, sin previo aviso, te lanzan una pregunta inesperada que te deja en blanco. Y tu reacción a esa situación imprevista puede ser más relevante que todo lo que haya contado hasta entonces.

«¿Qué puede decirme de usted?». Una pregunta directa, sin tapujos, con trampa. Sé prudente y mide cada palabra, puedes hacer una descripción de ti mismo que en nada corresponda a tu forma de actuar mientras lo dices. Realza siempre lo mejor de ti, tus virtudes y cualidades, y pasa por alto los defectos. Esos ya se verán. Tu misión ahora es la de venderte, eres simplemente un producto comercial que puede ser comprado o abandonado en el mercado, de ti depende.

Ten en cuenta algunos consejos que te valgan para toda entrevista de trabajo. Y prepárate para todo tipo de preguntas trampa:

  • ¿Cómo trabaja bajo presión? Es hora de ser inteligente, poner en duda que la presión pueda suponer un inconveniente y asegurar que es una forma de potenciar la eficacia. Aclarar que la presión y el estrés laboral existe en cualquier área de trabajo y explicar tus trucos para relajarte.
  • ¿Dónde se ve usted en un plazo de cinco años? Lo importante aquí es demostrar tu capacidad para adaptarte a los cambios y tu constante lucha por progresar cada vez más. Ser ambicioso con el futuro.
  • ¿Prefiere trabajar solo o en equipo? Raramente trabajarás alguna vez en soledad, la relación con los compañeros, el equipo, los jefes… en cualquier momento tienes que relacionarte con ellos. Demuestra las ventajas del trabajo cooperativo y tu adaptación como líder o miembro a un equipo.
  • ¿Cómo gestiona su tiempo? La idea que tiene que quedar clara es que eres una persona organizada, que no se agobia por el trabajo ni se deja llevar por la faena. Tú llevas las riendas de tu agenda laboral y te planificas para llevarla a cabo en el plazo previsto.
  • Si tuvieras que despedir a alguien, ¿cómo se lo dirías? Sé sincero. Di que lo reunirías en tu despacho y le dirías sin rodeos que no puede seguir con ellos, siempre mirándole a los ojos porque es símbolo de nobleza. Añade que intentarías convencerle de que un cambio laboral puede ser más fortuito y le brinda la oportunidad de encontrar un puesto más acorde a su personalidad.
  • Si te ordenaran hacer un trabajo que no te gusta, ¿qué harías? Aquí pensarás «protestar y tratar de que me coloquen en otro puesto», pero la razón te guía obligadamente a decir: no tengo elección. Así que dilo: Intentaría desarrollarlo de la mejor manera posible, como siempre he hecho.
  • ¿Qué conclusiones saca usted de nuestra entrevista? Olvida los halagos y el peloteo. Puedes decir sencillamente que ha sido interesante y por qué. Haz hincapié en la profesionalidad del diálogo y finaliza diciendo que la entrevista te ha motivado aún más para formar parte de la empresa.

Como éstas hay cientos de preguntas hechas especialmente para evaluar tu personalidad. Si eres una mujer, ten por seguro que el tema de la maternidad saldrá a relucir de forma más o menos discreta, y en ese caso lo mejor que puedes hacer es asegurar que tener hijos no entra dentro de tus proyectos a corto plazo. Si eres una mujer con hijos, explica tu capacidad para congeniar la vida familiar con la laboral. A veces no todo son preguntas, la originalidad del entrevistador puede arrastrarle incluso a interrumpir la entrevista a mitad por una llamada telefónica y enfrascarse en una interminable conversación por el móvil mientras tú esperas en el sillón. Si eso ocurre, recuerda: proponle salir del despacho y volver cuando haya acabado la charla. Eso, sin duda, es lo que espera oír.

Cinco minutos, diez, veinte, media hora… La duración no está estipulada. Sea cual sea el tiempo, piensa que acabas de entrar en terreno enemigo y tienes que convencerle de que estás en su mismo bando. Esto no tiene que ponerte nervioso ni tenso, al contrario. Pero será suficiente para no bajar la guardia en ningún momento. Después de todo, ¿quién dijo que las entrevistas de trabajo fueran tan fáciles como sentarse y charlar?

Fuente:  UGT

Foto: Juanpol


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