Empleo y empleabilidad

buscar empleo no es sólo la acción sino la actitud. Ser empleable es mucho más que ser un buen buscador, un inquieto sondeador de mercado o un lector profesional de avisos clasificados.

Ser empleable no es lo mismo que ser un buscador de empleo

Parece raro pero cuando uno busca empleo pueden darse dos situaciones: el empleo y la empleabilidad y no son la misma cosa, sobre todo cuando las puertas se cierran en tus narices y no consigues acceder a un puesto de trabajo, estas dos situaciones se denotan en que: no hay trabajo o no eres apto para conseguir trabajo. Allí, claramente, empleo y empleabilidad se diferencian.

Como se aprecia fácilmente, la falta de empleo es una cuestión que nos trasciende como solicitantes y que requerirá de uso de estrategias y mayor constancia para conseguir buenos resultados; en el otro caso, por mucho que nos presentemos en audiencias, entrevistas y filas donde se seleccionan trabajadores para lo que sea, si no eres empleable, no te harás con el trabajo.

Así, una persona empleable no necesariamente es un licenciado, un doctor o magister, basta con que sepa en qué quiere trabajar, qué quiere hacer en sus funciones, qué es lo que está dispuesto a dar y claro, en relación con lo que pida del puesto, tendrá que ser su formación y capacitación; de manera que resulte compatible la persona con el cargo al que se postula.


Una persona empleable es, además, alguien que se interesa y ocupa de encontrar las empresas y sitios donde puede encontrar el trabajo para el cual está preparado y sabrá cuáles, de todas ellas, pueden interesarse por él y las seleccionará con un criterio para presentar su candidatura a unas y otras sin poner en conflicto los intereses.

Empleable también significa que la persona conoce sus fortalezas y debilidades, que es capaz de potencias las primeras y minimizar los efectos de las segundas o modificarlas para volverse más eficaz y efectivo, sobre todo en la comunicación de sus objetivos.

Cuando hablamos de un candidato empleable también hablamos de alguien que tiene una trayectoria laboral continua y con cierta coherencia a lo largo de su trayectoria y que, además, guarda relación con el puesto al que aspira. Si se denotan cambios bruscos en su vocación, el empleador sospecha de inconstancia y no de “reciclaje” y, en estos casos, nadie quiere arriesgarse con un trabajador temperamental e inestable.

Alguien empleable tiene la voluntad para dedicar tiempo y esfuerzo en encontrar, seleccionar y mostrarse con aquellas empresas y personas que tienen poder de decisión laboral, que sean de su interés y a las que puede interesar.

Claro que, alguien empleable, también sabe aceptar las derrotas y, cuando no consigue el trabajo que quiere luego de mucho intentarlo, toma otro, temporalmente, hasta que los tiempos cambien y pueda retomar el rumbo de la carrera profesional y laboral que venía forjando.

Fuente: Mundo Laboral
Fotografía: Swedenexpo en Flickr

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